Recorremos la playa de noche
Las hembras llegan de noche. Los voluntarios patrullan en parejas, buscando rastros y hembras anidando, y registran todo en el momento — incluso sin señal.
Somos un campamento tortuguero comunitario en las playas de Sayulita. Durante la temporada nuestros voluntarios recorren la arena de noche, resguardan los nidos lejos de la marea y del saqueo, y liberan a las crías donde pertenecen.
Cargando los números de la temporada.
Las hembras llegan de noche. Los voluntarios patrullan en parejas, buscando rastros y hembras anidando, y registran todo en el momento — incluso sin señal.
Un nido dejado donde fue puesto puede perderse con la marea alta, ser excavado por perros o ser saqueado. Contamos los huevos y los reenterramos en un corral protegido que vigilamos día y noche.
Unos 45 días después el nido eclosiona. Las crías se liberan en la orilla para que hagan solas el recorrido hasta el mar — ese recorrido es como una hembra aprende la playa a la que volverá años después.
Cada nido se registra con su ubicación, número de huevos y resultado. Ese registro es lo que exige el permiso, y es como se sabe si la playa mejora o empeora.
Casi todos los nidos de nuestras playas son de tortuga golfina. Es la tortuga marina más pequeña y común del Pacífico mexicano, y sigue en peligro. Una hembra pone alrededor de cien huevos por nidada. Aproximadamente una cría de cada mil llega a volver a anidar.
Nuestro permiso cubre estas playas. Sayulita se divide en zonas para que dos equipos no recorran el mismo tramo dos veces.
Las liberaciones están abiertas al público durante la temporada y son gratuitas. Los niños son bienvenidos — suele ser lo que recuerdan toda la vida. Te pedimos seguir las indicaciones de los voluntarios: sin flash, no tomar a las crías salvo que se te invite, y no caminar delante de ellas hacia el agua.
Las liberaciones dependen de qué nidos eclosionan ese día, así que se anuncian en lugar de programarse. Escríbenos y te decimos qué hay esta semana.
Los patrullajes corren toda la temporada y siempre hace falta gente. No necesitas experiencia — necesitas presentarte y estar dispuesto a desvelarte cuando las tortugas lo piden.
Para liberaciones, voluntariado, grupos escolares, o si encontraste una tortuga o un nido en la playa.
Estamos confirmando los datos de contacto — vuelve pronto.
No la toques ni le alumbres con luz blanca. Fíjate dónde estás, mantén distancia y contáctanos — si llegamos mientras sigue desovando, ese nido se puede salvar.